¿Por qué las vitaminas son tan importantes?

Estándar
grupos de vitaminas y sus funciones
El cuerpo humano necesita un aporte prácticamente constante de vitaminas para poder ejercer correctamente sus funciones vitales. Sin embargo, nuestro organismo no es capaz de producir por sí mismo la mayor parte de las vitaminas que necesita, por lo que éstas deben ser ingeridas en los alimentos que forman parte de nuestra dieta.

Las vitaminas ingeridas se distribuyen por el torrente sanguíneo a las células que las necesitan para que éstas puedan desarrollar sus funciones.

Sin entrar mucho en detalles, las vitaminas intervienen en multitud de procesos fisológicos, que incluyen desde ayudar a asimilar los nutrientes ingeridos hasta favorecer la renovación celular de la sangre, el pelo o la piel. Además de todo esto, se ha demostrado que algunas vitaminas son capaces de prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares, artritis, cataratas e incluso el cáncer.

Funciones biológicas de las principales vitaminas

A continuación te mostramos de forma resumida las funciones que desempeñan en el organismo las principales vitaminas.

  • Vitamina A (retinol). Previene el deterioro de la visión. Favorece la salud de la piel, ya que evita la aparición de dermatitis, acné e incluso cáncer de piel.

    Podemos encontrar vitamina A en alimentos como las zanahorias, las hortalizas de hoja verde y el paté de hígado.


  • Vitamina C (ácido ascórbico). Protege contra la acción de radicales libres causantes del deterioro celular prematuro. Refuerza el sistema inmunológico y previene la aparición de enfermedades del corazón y degenerativas.

    Las verduras de hoja verde, como el brócoli y los frutos cítricos, como la naranja, el pomelo, el limón, el kiwi o la piña son una fuente natural de vitamina C.


  • Vitamina D (calciferol). Participa en la absorción de minerales como el fósforo y el calcio, necesarios para el desarrollo y mantenimiento de los tejidos óseos del organismo. La deficiencia en vitamina D es causante de la osteoporosis.

    En este caso, el cuerpo humano sí que es capaz de sintetizar vitamina D al recibir luz solar, esta es una de las propiedades saludables de tomar el Sol.


  • Vitamina E (α-tocoferol). Es un antioxidante natural que previene el envejecimiento prematuro y protege contra la degradación oxidativa de las células.

    Podemos aportar vitamina E a la dieta con los aceites vegetales e incorporando alimentos como verduras de hoja verde, semillas de soja, frutos secos y yema de huevo.


  • Vitamina K (fitomenadiona). Su principal función es participar en la coagulación sanguínea y en la formación de eritrocitos (glóbulos rojos).

    La vitamina K está presente en una gran variedad de alimentos y el organismo es capaz de almacenarla, por lo que no es frecuente que se produzcan deficiencias de esta vitamina.


  • Vitamina B1 (tiamina). Interviene en la producción de energía mediante el metabolismo de los carbohidratos, las proteínas y los lípidos. Además, participa en la regulación del sistema nervioso.

    Los cereales, las legumbres y las carnes de cerdo y vacuno son fuentes naturales de vitamina B1.


  • Vitamina B2 (riboflavina). Juega un papel fundamental en la producción de energía en el cuerpo humano. Cuanto mayor es el requerimiento energético del organismo, mayor es el aporte de vitamina B2 necesario. Además, es necesaria para una correcta visión y para mantener saludables las mucosas y la piel.

    Podemos encontrar vitamina B2 en cereales, vegetales de hoja verde, carnes y productos lácteos.


  • Vitamina B5 (ácido pantoténico). Es esencial para la producción de coenzima A que participa en el metabolismo de carbohidratos, proteínas y lípidos.

    La vitamina B5 se encuentra en la mayoría de los alimentos, sobre todo en legumbres y cereales.


  • Vitamina B6 (piridoxina). Favorece la producción de energía y el rendimiento de los músculos. Interviene en los procesos regulatorios del estado de ánimo y es fundamental para la producción de anticuerpos.

    Alimentos como verduras, pescado, carne, legumbres y cereales son una fuente natural de vitamina B6.


  • Vitamina B9 (ácido fólico). Participa en la producción y en el crecimiento de nuevas células, en la formación del ADN y en la síntesis de hemoglobina y proteínas estructurales. Durante el embarazo, el ácido fólico favorece el correcto desarrollo del feto.

    Podemos encontrar vitamina B9 en legumbres y en verduras de hoja verde.


  • Vitamina B12 (cobalamina). Es necesaria para el funcionamiento del sistema nervioso y el cerebro. Además, participa en la renovación de la sangre.

    La mayoría de alimentos de origen animal contienen vitamina B12 y para su asimilación en el cuerpo humano es necesaria la intervención de la flora intestinal.

Cómo evitar la deficiencia de vitaminas

La deficiencia de vitaminas es algo común y se produce con mayor frecuencia en personas mayores, en mujeres embarazadas, durante situaciones de estrés o al tomar ciertos medicamentos, como los antibióticos.

Los primeros síntomas que aparecen cuando existe esta deficiencia son cansancio, irritabilidad, ansiedad y un bajo estado de ánimo. Si no se resuelve la deficiencia de vitaminas, el sistema inmunológico se debilita y se favorece la aparición de enfermedades. Si el problema persiste, se interrumpen las funciones biológicas en las que participan las vitaminas deficientes, pudiendo ocasionar daños en el organismo.

Para evitar la deficiencia de vitaminas lo mejor es seguir una dieta variada y equilibrada, rica en legumbres, verduras y frutas. Además, se puede recurrir a suplementos naturales cuando exista riesgo de padecer deficiencia de vitaminas, aunque nunca deben emplearse como sustitutos de una buena alimentación.